Todos traemos cosas con nosotros, malos recuerdos, experiencias, dolor, desamor, abandono, miedos... pero todo eso se puede dejar atrás, en una clase lo compare con traer un abrigo en un día caluroso, puedas quitártelo pero preferimos seguirlo usando aunque nuestro cuerpo nos pida un alivio.
Hoy puedo decir que me he quitado el abrigo.... tal vez aun carge una bufanda, pero es menos caluroso ahora. He dejado de sentir lastima de mí, he dejado de sentir envidia de mis amigos, de mi familia de la gente que conozco, he dejado de odiar a mi padre, a la gente que alguna vez en la vida me hizo daño o me pisoteo, e incluso he aprendido a ver con otros ojos el mundo que me rodea. Eso no quiere decir que en lo días que ando hormonal lo peor de mi salga, pero en mi defensa ellas mandan esos días.
Y también aprendí que merezco ser feliz dejar de amargarme por estupideces, que hay que ayudar a los demás y dejar de culpar a todos por "la mala suerte que tenemos" simplemente hay que hacernos responsables de nuestros actos.
Hoy soy feliz por el simple placer de serlo, por no dejar que nada me intimide ni nada haga mal. Todo pasa por algo y todas las personas que llegan y se van de tu vida tienen un por que.